SUPUESTOS ESPECIALES
Es importante tomar conocimiento lo que el ordenamiento jurídico vigente (art. 61 de la ley 24.449) establece respecto de automotores afectados a servicios de emergencia, y por el cual dichos vehículos son eximidos de respetar las normas atinentes a su circulación cuando estuvieren cumpliendo estrictamente su misión específica.
Debemos encuadrar dentro de los VEHÍCULOS DE EMERGENCIAS a los móviles definidos como AMBULANCIAS, BOMBEROS y POLICIAS, y como tal quedan enmarcado en la normativa siempre y cuando se encuentra en movimiento y pueda acreditar formalmente que se encuentran en cumplimiento de su fin especifico y no extraño a su naturaleza.
Este privilegio concedido a los servicios de emergencia no es absoluto y se fundamenta en un estado de necesidad de los servicios que prestan, por lo que se les suman obligaciones, como de circular señalando su paso con sirena y luces encendidas, lo que les dará prioridad de paso y libertad de maniobra, e impone a su chofer un plus de seguridad y prudencia al momento de transgredir una norma, como puede ser el supuesto de cruzar un semáforo rojo, el cual será tomado como un paso excepcional, que puede ser rápido, pero siempre acorde a la complejidad del tránsito.
Por todo lo expuesto el hecho dañoso causado por un vehículo de emergencia se considerara lisito, en la medida en que se enmarque en los criterios expuestos precedentemente y por tal se exigirá de los demás usuarios de la vía pública la obligación de tomar todas las medidas necesarias a su alcance para facilitar el avance de dichos vehículos.

LIMITES DE VELOCIDAD
La Ley Nacional de Tránsito 13893, establece en su artículo 75 Los límites de velocidad para el transito general, pero ello no rigen para los vehículos que conduzca personal de policía en desempeño de sus funciones, de bomberos que acudan a un siniestro o cualquier otra emergencia o los que vayan a prestar auxilio en caso de accidentes; o para las vehículo de emergencias públicas o privadas que concurran con urgencia a prestar los servicios a que están destinados. En estos casos, los conductores de tales vehículos deberán anunciarlo con aparatos sonoros de emergencia, los que serán de características especiales y uniformes para que puedan ser distinguidos inconfundiblemente

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO PROVINCIAL Y/O MUNICIPAL
Los vehículos de emergencia son propensos a cometer daños a bienes de terceros por el hecho de desplazarse exentos de límites de velocidad y demás restricciones al tránsito, siempre en cumplimiento de funciones especifica, enrolada en el beneficio de la comunidad. Por ello y en el supuesto de ocasionan daños particulares, aún sin serle imputable culpas directas o indirectas, el Estado es en principio responsable por lo perjuicios causados. En tal caso la responsabilidad sólo cede -total o parcialmente- "acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder” (esto remite a lo visto precedentemente.
PASO A NIVEL
Se ha sostenido que conforme a una reiterada jurisprudencia de la Corte Suprema, en materia de accidentes ferroviarios, corresponde aplicar el art.1113, párrafo segundo, parte final del Código Civil

Quien pretende atravesar las vías del ferrocarril por un paso a nivel debe cerciorarse por sí mismo si viene algún convoy y esperar su paso, corresponde a este un mayor grado de prudencia al intenta atravesar un paso a nivel, existan señales o no, debe asumir mayores precauciones, y debe hacerlo siempre, con o sin barreras, y estén éstas abiertas o cerradas, ya que la existencia de barreras constituye una advertencia únicamente para los vehículos.

Desde ya que mayor es la exigencia precaucional para aquellos peatones que atraviesan las vías por un lugar no habilitado. Aún dentro de la órbita de aplicación del art. 1113 del Código Civil, la jurisprudencia ha admitido, ampliando la noción de culpa de la víctima, la de la aceptación del riesgo por su parte, entendiendo que hay casos en que la víctima ha ido al encuentro de la cosa peligrosa, ha asumido el riesgo o al menos ha debido representárselo y, en consecuencia, puede suponerse que lo ha aceptado. La asunción deliberada del riesgo implica una infracción al deber de obrar con prudencia para consigo mismo. Este deber impone evitar las consecuencias dañosas del acto, que puedan ser previstas por una persona de prudencia común. Es evidente que no obra con la debida prudencia, sino que se arriesga hasta la temeridad quien atraviesa una vía férrea por un lugar no habilitado. Esta actitud configurativa de culpa -y grave- debe pesar sobre la víctima en los términos del art. 1111 del C.C.

Con lo expresado no se pretende eximir de responsabilidad a las empresas ferroviarias, por el contrario, esta tendrán a su cargo la obligación de mantener y señalizar adecuadamente los pasos -urbanos, suburbanos o rurales- tomando medidas adecuadas a la índole del cruce, por cuanto si la señalización en el lugar donde se produjo el impacto no era la adecuada, por encontrarse fuera de funcionamiento, corresponde atribuirle responsabilidad en el evento a la empresa ferroviaria.
VISIO OCULTO DEL RODADO
Responsabilidad del fabricante de automotores y demás integrantes de la cadena de comercialización
Naturaleza de la obligación del fabricante
Más allá de la discusión existente en torno a su carácter contractual o extracontractual, no presenta dudas que la responsabilidad de las fábricas de automotores es de naturaleza objetiva
Si analizamos el tema, aun cuando se acepte que no constituyera un ilícito o un vicio redhibitorio, incuestionablemente constituye un cumplimiento defectuoso -especie de incumplimiento- por el que debe responder el fabricante, quien incurrió en culpa, haciendo o dejando de hacer, por negligencia o por imprudencia -suya o de sus dependientes, que sólo puede liberarse con el cumplimiento exacto de la obligación (CCiv. arts. 505 y 758). La que no terminan con la entrega de la cosa, sino que además, deberá garantizar al adquirente que podrá gozar de ella conforme a su destino y a la naturaleza del derecho de propiedad.

Legitimación
Es admisible el reclamo del consumidor frente al fabricante no vendedor, con fundamento en el párr. 1º del art. 1113 CC., surge en principio para éste un relación jurídica extracontractual entre el fabricante y el consumidor; resultante de una oferta de garantía y seguridad nacida de la marca y de la publicidad o propaganda que determina la obligación de reparar los daños que se causaren con las cosas de que uno se sirve. También aporta el art. 40 ley 24240 (Protección al Consumidor) el que sin distinguir entre responsabilidad contractual o extracontractual; menciona a todos los intervinientes, el fabricante, los productores, importadores, distribuidores y vendedores de cosas muebles como solidariamente responsables de una indemnización única.

Derecho del consumidor
Como vemos el nuevo derecho positivo, debe considerarse como daño resarcible, aquel que causen los productos elaborados por defectos o vicios de su fabricación, ya sea al mismo usuario o a un tercero, el defecto de fabricación comprende todo tipo de vicios, tanto redhibitorios como los que no lo son.
Se entiende por productos elaborados los que salen de las fábricas destinados a ser utilizados o consumidos en forma directa por el público o ya a servir de instrumento para la fabricación de otros bienes –
En la cadena de comercialización el consumidor o usuario es el eslabón final y más débil en la cadena de consumo, y esa es la razón por la que se subsume la cuestión relativa a la responsabilidad por daños en esta materia dentro del campo de la teoría de la responsabilidad objetiva, desde que en esta época de enormes progresos científicos y tecnológicos en la producción masiva de bienes, se requiere una concepción solidaria del derecho para proteja al consumidor, dentro de este marco, el usuario y el fabricante de un automotor, se encuentran vinculados cuando este último se ha comprometido a través de una garantía que le es otorgada al comprador, por medio de la cual asegura el buen funcionamiento de la cosa y lo ubica en una relación jurídica directa con el usuario debiendo responder. Esa responsabilidad asumida por el fabricante de la cosa vendida mediante tal garantía de buen funcionamiento, es independiente y extraña a la que le incumbe al vendedor.
Por ultimo, cabe atribuir responsabilidad al vendedor-profesional (Concesionario), frente al adquirente de un automotor que se origina en la presunción legal que emana del art. 2176 C.C., si se conoce o debía conocer, por razón de su oficio o arte, los vicios o defectos ocultos, toda vez que se trata de una norma imperativa, cuyo efecto es tornar improponible la producción de pruebas que tiendan a acreditar la ignorancia del vicio, la legitimidad de la ignorancia o la imposibilidad de descubrirlo, Tales circunstancias apuntadas no excusan verdaderamente la responsabilidad del concesionario vendedor frente al adquirente, ya que la responsabilidad del vendedor- fabricante es solidaria.

La obligación de Garantía del fabricante frente al adquirente es un deber de seguridad, por los daños que el producto pueda causar. Esta obligación de garantía emana de los arts. 1198, 512 y 902 CC. en condiciones normales y con arreglo a las indicaciones del fabricante solo requiere probar el daño, la relación causal y la culpa del fabricante; ello evidencia que ha intervenido la culpa del fabricante “res ipsa loquerit”

QUE ES UN VISIO OCULTO?
Se produjo un supuesto de vicios ocultos por el fabricante, si el vehículo se hallaba afectado de alguna imperfección, deterioro o anomalía ocultos, que normalmente no pueden admitirse dentro de la noción de cosa entregada conforme a la voluntad de las partes y a las utilidades que habitualmente se espera obtener de ella, ya sea que los defectos o anomalías fuesen inherentes a la cosa en sí, o a su estructura, o se hubiesen derivado del modo incorrecto en que fue fabricada, no es necesario que el defecto vuelva a la cosa absolutamente impropia para cumplir su destino, sino que es suficiente que disminuya su posibilidad de uso de acuerdo a lo prescripto por el Código Civil arts. 2174 y 2175

Improcedencia
Será improcedente el reclamo contra el fabricante si el bien fue objeto de modificación o alteraciones que alteran el Standard de fabricación, lo que conllevan la exoneración de responsabilidad prevista por el CCiv. art. 1113 párr. 2º, pues ha habido interrupción del nexo causal, descartándose además por ello, la aplicación de la normativa de la ley 24440 art. 40 y sus modificatorias
COMPAÑÍA DE SEGUROS
Responsabilidad de las compañías de seguros

1) Naturaleza del contrato de Seguro
El contrato por un seguro de responsabilidad civil, tiene por finalidad mantener indemne al asegurado por cuanto deba a un tercero en razón de la responsabilidad prevista en el contrato (art. 109 ley 17418) esta garantía del asegurador no sólo comprende el monto de la indemnización que el asegurado debe pagar al tercero damnificado, sino también los gastos y costas judiciales a que puede dar lugar la acción promovida por el tercero (art. 110 inc. A.)
Como el seguro de responsabilidad civil tiene una función altamente social como es el de reparar el perjuicio sufrido por la víctima, y la tendencia contemporánea es de establecer el seguro obligatorio de la responsabilidad por el uso de automotores que solo puede encontrar limitación cuando el asegurado actuó con dolo o culpa grave (Exc. El Dependiente). Si la compañía decidiera afronta la obligación hacia el tercero en dichas circunstancias, podrá la misma repetir de su cocontratante el importe pagado.

Reticencia o Falsa Declaración.
Se tiene expresado que la declaración del asegurado es reticente cuando alguna circunstancia influyente sobre el riesgo es omitida, declarada en forma incompleta o de manera confusa y la obligación de comunicación corren desde que el asegurador tomó conocimiento de la reticencia o falsedad o desde el momento en el que debió conocerla de haber actuado con un mínimo de diligencia previstas en artículo 5° párrafo 2°de la Ley 17.418 ( Ley de Seguros) Un ejemplo podría ser la explotación de un automóvil como remise, el cual fuera asegurado como un vehículo afectado al uso particular de su propietario. En este supuesto hay un agravamiento del riesgo cuando se produce un cambio en el estado del riesgo después de la conclusión del contrato (poliza), originado por un aumento de su probabilidad o de su intensidad, o por alteración de los parámetros que sirvieron al asegurador para formarse opinión del riesgo que asumía, debido a un hecho nuevo (el uso como remise), no previsto ni previsible, relevante e influyente, que de haber existido al tiempo de concertarse el contrato habría impedido su celebración o incidido para que no se hiciera en las mismas condiciones.

Interpretación de las cláusulas del contrato de seguro
En la tarea de interpretación de las cláusulas de un contrato lo primero que debe tenerse en cuenta es el texto de las mismas ( art. 217 Cód. Com) En materia de seguros en caso de duda debe considerarse subsistente la obligación del asegurador, que no sólo redactó las condiciones del contrato sino que estaba en mejores condiciones técnicas de fijar en forma clara, precisa e indubitada la extensión de sus obligaciones, Para determinar el riesgo asegurable la interpretación de la póliza no debe hacerse ni analógica ni extensivamente.

Franquicia, Fundamento
El fundamento básico de la franquicia o descubierto obligatorio consiste en estimular el interés del asegurado en la no realización del riesgo cubierto a través de la imposición de una mayor diligencia en evitar el siniestros, pues de lo contrario deberá afrontar una parte del daño, ya sea una primera fracción del mismo o una suma determinada por anticipado, con la consecuencia de liberar al asegurador de la indemnización de los daños que no superen dicha base mínima.

Entrega de la póliza. Pago.
Si el asegurador entrega la póliza sin percibir la prima, esto es el precio por el seguro, se presume que concedió crédito para su pago (art. 30, párrafo 3° , Ley 17.418), crédito que si no tiene plazo está sujeto al artículo 31, párrafo 2° ed. la Ley de seguros, y el asegurador deberá indemnizar si el siniestro ocurre en el termino de vigencia de la póliza

Contrato de seguro. Prueba
De conformidad con lo previsto por el artículo 4 de la Ley 17.418 el contrato de seguro es consensual, naciendo los derechos y obligaciones para ambas partes desde que se ha celebrado la convención, aún antes de emitirse la póliza, en tanto dicho acuerdo no es formal, ni solemne, desde que para perfeccionarlo basta el simple acuerdo de voluntades, con prescindencia de la firma de la póliza o de su entrega al asegurado, por lo que, a falta de póliza es admisible toda clase de prueba. El principio recogido por los artículos 53 y 55 de la Ley 17.418 no debe ser entendido de manera absoluta si en razón de haberse confeccionado el certificado de cobertura y los recibos de pago en formularios con membretes de la compañía aseguradora, el asegurado fue inducido a creer que el agente tenía calidad para obrar en nombre de la aseguradora, máxime cuando hubo principio de ejecución del contrato y no una simple propuesta ya que aquél efectuó pagos